¿Qué es la conducción eficiente?


La conducción eficiente es un conjunto de técnicas y hábitos en el modo de conducir destinados a lograr:

Reducir el consumo de combustible.

Minimizar la contaminación ambiental.

Disminuir los riesgos para la seguridad vial.

Incrementar el confort de la conducción.

¿Cuál es el origen de las técnicas de conducción eficiente?

A lo largo de las últimas 2 décadas, los fabricantes de vehículos han ido incorporando mejoras tecnológicas que no se han visto acompañadas por un cambio en el estilo de conducción de los usuarios. Es por ello que, en determinados países como Finlandia, Alemania u Holanda, se han ido desarrollando iniciativas cuyo propósito es estrechar esta brecha de conocimiento y posibilitar un uso más responsable y eficaz de los vehículos.

Los avances en este terreno se han exportado al resto del mundo y constituyen lo que hoy en día se conoce como conducción eficiente.

¿Cuáles son las ventajas de la conducción eficiente?

La conducción eficiente ofrece múltiples ventajas tanto para el conductor y/o propietario del vehículo, como para la sociedad en su conjunto.

Ventajas para el conductor:

Disminución de las probabilidades de sufrir un accidente y la gravedad del mismo.

Reducción de la tensión e incremento del confort experimentado durante la conducción.

Ventajas para el propietario del vehículo:

Reducción de los costes de mantenimiento, especialmente en todo lo referente al motor, neumáticos, caja de cambios, embrague y frenos.

Ahorro económico en el consumo de combustible.

Ventajas para la sociedad en su conjunto:

Reducción de los niveles de polución en las grandes ciudades.

Reducción de la contaminación atmosférica y del calentamiento global ocasionado por la emisión de gases de efecto invernadero.

Las técnicas de conducción eficiente

Existe una gran cantidad de consejos y técnicas de conducción eficiente, las cuales tienen que ver con determinados momentos o aspectos de la conducción, así como otros factores relacionados con el uso del vehículo

Técnicas sencillas de conducción eficiente: Consejos durante la marcha

Los principios fundamentales de la conducción eficiente se pueden resumir en 6 técnicas muy sencillas.

Se ha de circular en la marcha más larga posible y con el motor a bajas revoluciones.

Se ha mantener una velocidad de circulación uniforme, evitando frenazos y acelerones bruscos.

El cambio de marcha durante los procesos de aceleración debe tener lugar:

-Entre las 2.000 y las 2.500 revoluciones por minuto cuando se trata de un motor de gasolina.

-Entre las 1.500 y las 2.000 revoluciones por minuto, cuando se trata de un motor diesel.

El cambio de marcha durante los procesos de deceleración debe tener lugar lo más tarde posible.

La conducción debe caracterizarse por una actitud de anticipación y previsión, para evitar movimientos y cambios de velocidad bruscos o repentinos.

El consumo de combustible se vuelve virtualmente cero cuando el vehículo circula a más de 20km/h con una marcha engranada.

Técnicas de conducción eficiente: Otros factores

Uso racional del aire acondicionado

Tanto el aire acondicionado como el climatizador tienen una gran incidencia en el consumo de combustible durante la marcha. Es por eso que lo más recomendable es hacer un uso sensato de los mismos.

Por regla general, una temperatura interior de entre 23ºC y 24ºC garantiza la mejor sensación de bienestar posible para los ocupantes del vehículo, de forma que no tiene sentido malgastar más energía cuando la temperatura media ya ha alcanzado ese nivel.

Además, salvo circunstancias excepcionales, se recomienda mantener las ventanillas del vehículo subidas. De lo contrario, la influencia de la temperatura del ambiente exterior afectará al rendimiento del aire acondicionado.

Ventanillas subidas

Las ventanillas del vehículo también desempeñan un papel fundamental a la hora de mantener la integridad aerodinámica del vehículo. Circular con las ventanillas bajas, especialmente a altas velocidades, provoca una reducción del coeficiente aerodinámico del vehículo, el cual deberá consumir más energía para superar la resistencia del viento.

En caso de necesitar airear el vehículo durante la marcha, lo más adecuado es utilizar los dispositivos de ventilación internos.

Carga del vehículo

Debe tenerse en cuenta que el nivel de carga que soporta un vehículo afecta directamente a la seguridad de la conducción y el consumo, especialmente, durante las fases de arranque y aceleración. Por otra parte, también implica un mayor desgaste de los frenos, así como de las suspensiones. Esto, obviamente, supone un mayor coste derivado del mantenimiento y las posibles reparaciones.

Por ese motivo, nunca se debe superar la carga máxima establecida por el fabricante y debe procurarse repartir el equipaje de manera uniforme. De lo contrario, podría llegar a generarse falta de adherencia en el eje delantero y desestabilizar el vehículo.

Mantenimiento preventivo

El correcto mantenimiento del vehículo puede llegar a suponer una clara diferencia en el consumo energético, así como un incremento en la seguridad de la conducción. Afortunadamente, la tecnología actual ha contribuido a disminuir la necesidad de llevar a cabo un mantenimiento de los vehículos. Sin embargo, aún hoy en día, hay una serie de factores que deben supervisarse con cierta regularidad.

 Presión de los neumáticos:

Utilizar la correcta presión de los neumáticos garantiza disponer de la mejor tracción y adherencia durante el avance, frenado y desplazamiento en curva de un vehículo. Esto no sólo tiene repercusiones directas sobre el consumo de combustible, sino también sobre la seguridad vial.

Diagnosis del motor:

La centralita del control eléctrico debe someterse a una diagnosis computerizada de forma periódica, con el objetivo de detectar cualquier avería oculta que pueda estar afectando al consumo de combustible y el consiguiente aumento de emisión de CO2.

Control de los niveles y filtros:

Unos adecuados niveles de aceite, agua y líquido anticongelante garantizan el rendimiento y conservación óptimos del motor. Su revisión puede evitar además averías graves.

Las técnicas de conducción eficiente aumentan la seguridad vial

Por lo general, las técnicas de conducción eficiente son consideradas como un conjunto de consejos cuyo objetivo es la reducción del consumo de combustible y, en menor medida, la preservación de la mecánica del vehículo.

Sin embargo, estas técnicas también favorecen la seguridad de la conducción, reduciendo las probabilidades de sufrir un accidente:

La reducción del estrés y la ansiedad minimiza los errores o descuidos al volante.

Dado que las técnicas de conducción invitan a circular a una velocidad constante y relativamente reducida, la tensión sufrida por el conductor es menor y con ella, las probabilidades de cometer un error.

El estilo de conducción basado en la anticipación incrementa el tiempo para reaccionar y tomar una decisión frente a un evento inesperado, como la aparición obstáculos, los movimientos agresivos de otros conductores o incluso accidentes que tengan lugar en la propia vía.

La conservación de la distancia de seguridad incrementa el campo de visión, lo que a su vez posibilita una mayor anticipación frente a los imprevistos y una mejor información de las condiciones de la vía por la que circulamos.

Como has podido comprobar, existen un gran número de factores y técnicas de conducción eficiente. Todas ellas son muy fáciles de emplear y no requieren de especiales conocimientos técnicos. Sin embargo, los beneficios que producen tanto para ti como para el resto de conductores son muy numerosos.

En nuestros talleres podrás realzar todas tus revisiones y mantenciones, de esta forma tu conducción sea mejor y más cómoda.  


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